nace tras un minucioso estudio de la efectividad e historia de la luz UV-C en el campo de la lucha contra microorganismos infecciosos que conviven con nosotros en todo tipo de ambientes, preocupando desde siempre en especial en hospitales y centros sanitarios, donde sus efectos indeseables vienen causando estragos de forma continuada, viéndose ahora intensificados por la Covid19.
Además, se han testado a fondo las nuevas tecnologías existentes, para llegar a las más avanzadas, fiables y efectivas desde el punto de vista técnico y clínico. El resultado es ya una realidad y una de las mejores y eficaces soluciones para la desinfección de espacios, superficies, objetos y ambientes mediante la emisión de luz ultravioleta de gama C, un método natural y rápido de neutralizar patógenos como virus, bacterias y muchos otros microorganismos, con una efectividad contrastada del 99,999 %.
Está dotada de seis lámparas de vapor de mercurio (amalgama) de baja presión auto refrigeradas que emiten justo en la longitud de onda más eficaz para la desinfección, 253´7 nm. del espectro fotónico UV-C, se sitúa a la cabeza en el mercado por su gran potencia (hasta 3.900 W). Permitiendo su tecnología la selección de dos potencias de trabajo para su adaptación a cada espacio.
Este tipo de lámparas son más eficientes energéticamente, pues sólo llegan a tener una pérdida de emisión menor al 15%, siendo su vida útil de más de 12.000 horas.
A diferencia de otras,
monta las lamparas dentro de un sólido tubo protector de cristal de cuarzo, de gran dureza y alta estabilidad térmica, que permite el paso de la emisión de luz ultravioleta germicida «en su totalidad». Aportando pues una gran protección a las lámparas y al reflector frente a golpes accidentales y/o roturas, sin pérdida alguna de emisión UV-C.
Además, este tubo también canaliza el gran caudal de aire impulsado por la turbina de alto rendimiento instalada en el interior, que lo hace pasar por las lámparas para ser tratado y desinfectado a la vez que sirve de refrigeración a las mismas.
Gracias a la disposición cilíndrica de las lámparas y su reflector central,
proporciona una cobertura de 360º y una mejor propagación de la luz UV-C sin obstáculos ni sombras provocadas por ella misma.
Todo ello redunda en la gran eficacia de trabajo de
, que garantiza su efectividad y resultados óptimos en tiempos reducidos de aplicación en cualquier tipo de sala o estancia. (Salas de 25 m² en sólo 4 – 5 minutos).
Una sofisticada electrónica con tecnología alemana, compone el corazón de esta máquina.
Balastos electrónicos de última generación gobernados por un controlador específico, programable con un avanzado y minucioso software para el control de parámetros y sus múltiples opciones, como alarmas, protecciones, etc. hacen que ![]()
sea altamente funcional y segura.
Un segundo controlador de tecnología Panasonic permite al usuario un uso fácil e intuitivo mediante su pantalla táctil de 7″, que además aporta información y estadísticas de registros y funciones como los rangos de emisión de UV-C, tiempos de funcionamiento por salas o estancias previamente identificadas, usuario, fecha y hora, etc. etc.
Un uso y acceso restringidos a usuarios, previamente registrados por el administrador, mediante claves, lector biométrico de huellas o de tarjetas magnéticas, hace de
una opción muy segura y controlada en grandes centros.
Sus conexiones Ethernet, Wifi, Bluetooth y USB permiten una fácil conexión para su control remoto y extracción de datos estadísticos.
Tras una minuciosa evaluación de riesgos, Viosaf Quarz 390 incorpora medidas preventivas que técnicamente permiten un uso seguro de la misma.
Sus sensores de tecnología infrarroja, específicos UV y certificados, cubren un radio de 360º a su alrededor, impidiendo que las lámparas se enciendan o provocando que se apaguen si alguien permanece o entra en la sala donde se está usando. Este sistema evita la radiación UV a cualquier persona o animal. El equipo no se reiniciará automáticamente cuando deje de detectar presencia, teniendo que ser reiniciado de nuevo por el usuario autorizado.
Los relés de seguridad de que está dotado el circuito NC, impiden un fallo fortuito de este sistema de protección.
Una locución verbal sintetizada, una vez se programa una desinfección, pide que se abandone la sala, avisando de su puesta en marcha en un minuto, no produciéndose el encendido de las lamparas hasta dos minutos después de detectar que la sala está vacía.
Dicha locución va acompañada de una señal luminosa intermitente de color naranja de advertencia y del consiguiente mensaje en pantalla, que también se mostrará si se está manejando en remoto.
Por la posibilidad de que tras su utilización, las lámparas hubieran elevado la temperatura de su tubo protector de cristal de cuarzo, se ha dotado al mismo de un sensor de temperatura y ligado a él, de un sistema oculto de led rojos de alta intensidad que iluminan de este color el tubo de abajo hasta arriba, siempre que se haya llegado a la temperatura considerada de peligro.
cumple con las normas y especificaciones necesarias para su uso seguro en la desinfección de espacios con tecnología UV-C, y en cuanto a su manipulación y funcionamiento son destacables los siguientes elementos de seguridad y características técnicas:
Es aconsejable que se realice previamente el trabajo de limpieza general del área a desinfectar por ![]()
Los ciclos a programar en el equipo van a depender del tamaño y disposición de la zona a tratar, teniendo en cuenta distancias, posibles sombras etc. que eviten la correcta inactivación de los agentes patógenos presentes en las distintas zonas de la estancia. En condiciones normales un solo ciclo de desinfección será suficiente.
Para mejorar los resultados se recomienda:
Cerrar ventanas y puertas para evitar corrientes de aire y la posible filtración al exterior de la luz UV-C.
Abrir puertas y cajones del mobiliario para dejar penetrar en su interior la luz UV-C lo mejor posible.
Retirar los elementos textiles de la sala, dejando al descubierto las superficies de muebles, colchones, mesitas, sillas o sillones, etc..
Se recomienda disponer los elementos de la habitación para permitir la mejor refracción y propagación posibles de la luz UV-C, sin zonas ciegas o de sombra.
Dejar expuestos todos los objetos que necesiten ser desinfectados, tales como mandos a distancia, teclados, teléfonos, libros, etc.
Es posible verificar la desinfección o dosis especifica de emisión al finalizar la desinfección, de cada zona de la sala mediante el uso de dosímetros, previamente colocados en lugares estratégicos.
Está prohibido usar la desinfección UV-C en espacios con materiales o elementos inflamables.
Evitar la exposición al luz UV-C a personas, animales y plantas.