Luz Ultravioleta

Qué es

     La luz ultravioleta es un tipo de radiación electromagnética invisible, cuya longitud de onda está comprendida entre los 100 nm los 400 nm. Se divide en tres tipos: A, B y C. Esta radiación procedente del sol llega a la tierra, aunque queda retenida en parte por la capa de ozono.

     La acción germicida de la luz ultravioleta de tipo C es la comprendida entre 200 y 280nm y es la que utiliza la tecnología

     Cuando esta longitud de onda atraviesa las paredes celulares de los microorganismos, es absorbida por el ADN y el ARN dañando su estructura al producir la ruptura de los enlaces del material genético y causando una ruptura que inhibe la cadena de reproducción de las células, que se traduce en su inactivación y detención de la transmisión de enfermedades infecciosas.

     Las primeras aplicaciones de la luz ultravioleta como viricida y germicida, fueron descubiertas en 1877, y se han venido utilizando de manera eficaz para la desinfección de los conductos de ventilación en edificios, del agua en estaciones potabilizadoras y de las superficies en multitud de infraestructuras y en especial en objetos, herramientas y todo tipo de equipos médicos o de trabajo.

     Como ejemplo destacado y actual de acción germicida, en junio de 2020, los resultados de las pruebas de Signify y de la Universidad de Boston, mostraron que el SARS-CoV-2, el virus que causa el Covid19, puede ser inactivado mediante 25 segundos de aplicación de una radiación UV-C de tan solo 22 mJ/cm2.

Antecedentes históricos

Luz Ultravioleta de Gama C

     Todo comenzó cuando en 1672 Isaac Newton demostró por medio de su prisma de cristal la descomposición de la luz, la cual está compuesta por un amplio espectro de colores que van desde rojo hasta el violeta. Posteriormente, en el año 1800, Frederick William Herschel descubrió a través de la experimentación con dicho prisma que, hacia el extremo rojo del espectro, la temperatura aumentaba, hallando así la presencia de otros rayos invisibles, a los que denominó infrarrojos.

     En el año 1801, el físico Johann Wilhelm Ritter estudió el lado opuesto a los rayos infrarrojos con un experimento basado en la exposición de la luz solar a un papel impregnado con cloruro de plata, el cual se oscurecía por efecto de la luz ultravioleta. Johann denominó «rayos químicos» a este tipo de luz para enfatizar su reactividad química, aunque más tarde recibirían su nombre definitivo de rayos ultravioleta. Desde entonces se han investigado y descubierto distintas aplicaciones y beneficios en el uso de este tipo de radiación.

     En el año 1877 dos científicos ingleses, llamados Downes y Blunt descubrieron que las bacterias morían al ser expuestas a la luz del sol. Posteriormente, en 1892 Marshall Ward demostró que la acción bactericida era producida por el espectro de la luz ultravioleta, por lo que empezó a utilizarse ésta como un tratamiento seguro a la hora de desinfectar y neutralizar patógenos en el sector sanitario, sin necesidad de productos químicos.

Por tanto, a través de esta probada tecnología, proporciona una solución rápida, segura y eficaz para combatir y evitar la propagación del coronavirus y otras enfermedades intrahospitalarias.

Preparados para el Futuro

Efectividad Contrastada con Tecnología de Vanguardia

     El proceso de desinfección y neutralización de patógenos con equipos de rayos UV-C de la potencia adecuada, es un proceso físico rápido, seguro y eficaz, en el que todos los microorganismos que se encuentran en el ambiente ante su radiación, quedan definitivamente desactivados mediante la modificación de su ARN.

     El ácido desoxirribonucleico posee toda su información genética y es el encargado de dar instrucciones de cómo reproducirse y funcionar. Al resultar dañado, no podrá dar instrucciones precisas, y los microorganismos no serán capaces de reproducirse ni funcionar correctamente y, en consecuencia, no causarán infecciones ni propagarán enfermedades al convertirse en un agente no patógeno que termina siendo extinguido por incapacidad de reproducción.

    Por lo tanto, los rayos UV- C en las dosis correctas, son altamente letales para los microorganismos.

Microorganismos susceptibles de emisión

Virus, Bacterias y Hongos

     Entre los microorganismos susceptibles a la emisión ultravioleta con el uso de , en una dosis de 4 y 5 minutos de duración con su radio de alcance de 360º, podemos desinfectar de:

Virus:

  • Adenovirus, Hepatitis A Virus, Hepatitis C Virus†, Herpes Simplex Virus 2, Human Coronavirus, Measles Virus, Respiratory Syncytial, Rhinovirus, Rotavirus.
  • Ebola, Enterovirus 68, Herpes Simplex Virus 1, Influenza A Virus (H1N1), Middle East Respiratory Syndrome, Coronavirus (MERS-CoV), Norovirus††, Poliovirus.

Bacterías:

  • Acinetobacter baumannii, Bordetella pertussis, Escherichia coli, enterobacterias resistentes a las carbapenemasas, (carbapenem-resistant; CRE), Enterococcus faecium, (vancomycin-resistant; VRE), Listeria monocytogenes, Methicillin-resistant Staphylococcus, aureus (MRSA), Mycobacterium bovis, (TB surrogate), Pseudomonas aeruginosa, Salmonella entérica, Staphylococcus aureus, Staphylococcus epidermis, (coagulase-negative; CoNS).
  • Enterobacter aerogenes, Enterococcus aecalis, Klebsiella pneumoniae, Proteus mirabilis, Serratia marcescens.

Esporas Bacterianas:

  • Clostridium difficile (C.Diff).)

Hongos:

  • Candida albicans.
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